FONDO



domingo, 10 de junio de 2012

OJOS CETRINOS (VERDOSOS)

Recuerdo claramente tus "hermosos ojos verdes", mamá decía que eran lindos, como los de ella (siempre tan modesta) y mi tía Gladys que se maravillaba al ver que por lo menos algún sobrino tenia esos ojos tan lindos de ellas. Mis tías te querían bastante, pero sinceramente no creo que más de lo que me han querido a mi y eso me hace sentir tontamente un poco más comprendida aunque sé que no lo hacen, ni saben que es lo que deseo que comprendan. Felizmente para algunos, pasamos mucho tiempo juntos, como muchas otras familias quizás, pero a mi nunca me hizo feliz, a excepción de jugar "al pescar", "naranja china limón francés", "la varita quemada" ya que podía estar fuera y a la vista de todos. Tantos juegos típicos de esa edad, comida de barro, casitas bajo la mesa, tantos recuerdos. Las fiestas que hacían para una que otra fecha importante, maldición, como gozaba ver a los ebrios y darle más trago hasta donde me diera la energía de mi pequeño cuerpo. Ojala pudiese recordar solo eso y seguir pensando que lo demás era solo parte de mi avanzada imaginación para mi corta edad y experiencia... A los 17, después de que estaba segurisima que más no te vería, pude confirmarlo, pensaba que mamá no sabia nada, ya que siempre hizo lo contrario a lo que yo pensaba que haría si lo supiese, pero no, lo sabía, lo sabía mejor que yo, después de que yo lo supe o mas bien después de que lo viví, ella lo supo y luego lo olvidé, para prontamente atormentarme noche, día y en momentos inesperados, como una imagen, como un sueño y no como una vivencia (maldita vivencia), ahí veía tus ojos verdosos, pero con una mirada distinta que me atormenta. Nunca entendí mi timidez y mi extraña desconfianza a todos los humanos, más ya haciendo recuerdo, probablemente sea gran parte tú culpa con tu manera loca de hacerme ocultar tus maldades, maldades que ojala como tu sonrisa y tus bellos ojos inocentes (ante los ojos de los demás), hubiese quedado grabada. Espero que esa noche, minutos antes de tú partida y tú corta pasantia por este mundo (solo 19 años), abriendo grande tus dos ojos maravillosamente verdes, hayas pedido perdón, ya que yo puedo decir que lo he hecho, te he perdonado*, pero probablemente te estoy odiando (tus manos, tus pies, tu piel en la mía, tu ser, tú, como la miserable persona que fuiste) por cagar toda mi infancia y si no estás en el "glorioso cielo", lamento decir que espero que te estés retorciendo en el infierno. ya que sé que sabias tu crimen. Descansa en Paz. já.

    
(Parecidos, pero ninguno igual.)
mamá decía que tus pestañas largas y nada de encrespadas encarcelaban tus ojos.

Nathalie P.

No hay comentarios:

Publicar un comentario